¿Cómo potenciar tu inteligencia emocional?

Poco a poco más hablada, mas de forma frecuente poco clara en la manera en que se presenta o bien explica, la inteligencia emocional ha sido el tema en boga del desarrollo personal.

Es esencial comprender su dificultad y percatarse de que los ejercicios que sugiero acá son solo el inicio de un largo trabajo consigo que precisa desarrollar para ser emotivamente más consciente.

¿Cómo potenciar tu inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es como la capacidad de identificar y administrar las emociones del propio y del resto y también incluye por lo menos 3 competencias:

1. Conciencia emocional– capacidad para identificar y nombrar sus emociones.

2. Manejo emocional– la capacidad de usar estas emociones en labores como la reflexión, la resolución de inconvenientes o bien las relaciones interpersonales.

3. La regulación emocional – capacidad para manejar las emociones sin que se usen como herramientas para agredir a otros, ayudándoles a regularse asimismo.

En múltiples textos que voy leyendo sobre Inteligencia emocional, semeja que las formas de trabajo pasan por adoptar otra postura de forma un tanto artificial, sin explicar que es muy normal que les lleve tiempo practicar y adiestrar una forma nueva de lidiar con sus emociones. Todas y cada una de las sugerencias que hago ahora deben ser entrenadas frecuentemente, en más de una ocasión al día, y es natural que al comienzo sea más bastante difícil, lo esencial es que se deje no rendirse y reiniciar los ejercicios cuantas veces sean precisas.

Observe sus emociones y deje que las vean. Es posible que sea la única persona que las observa, mas esta es una de las labores iniciales más esenciales y prolongadas si desea desarrollar su conciencia sensible. ¿Te sientes triste? Permítase estar en esa tristeza, trate de comprender lo que la produjo y lo que puede precisar hacer a fin de que se mitigue. Si por casualidad su reacción es, tendencialmente, esconder o bien fingir que «todo está bien», sencillamente puede dejar que esté presente. Puedes ir anotando en un bloc de notas lo que vas descubriendo.

Trata de nombrar lo que sientes. Esta labor puede parecer más simple de lo que es realmente. En ocasiones sentimos tantas cosas al tiempo que lo que aparece después es una amalgama que semeja no tener un nombre específico.

Si le damos espacio a las emociones a fin de que existan, podemos aproximarnos más a ver lo que son. Bastantes personas no han aprendido lexicón sensible a lo largo de su desarrollo y es preciso adquirirlo después. Palabras como tristeza, enfado, ira, furia, dolor, asco, sofocación, alegría, satisfacción, orgullo, temor y tantas otras asisten a nombrar lo que sentimos. Intente ponerse conforme con lo que siente mediante esta nominación de sus sensaciones sensibles.

Utilice asimismo la escritura para registrar los diferentes tonos sensibles que siente en función de los días e inclusive puede ver si existe algún patrón.

Halla formas de aliviar la emoción que sientes. Con frecuencia dejamos que las emociones, singularmente las desapacibles y más intensas, nos invadan. Comienza a crear el hábito de, toda vez que sientas algo intensísimo, parar y dejar que esa emoción comience a bajar la intensidad en ti.

Las emociones marchan como una ola: vienen, alcanzan su culmen y después comienzan a relajarse. A fin de que la emoción reduzca de intensidad, no debe nutrirla con pensamientos rumiantes y obsesivos sobre la situación.

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